Guerra de navegadores
Escrito por Ricardo Pedraza Domingo, 17 de Enero de 2010 09:06
Hace no muchos ayeres, los únicos navegadores competitivos eran Internet Explorer y Netscape, lo que los llevó a una gran guerra que culminó con la derrota de Netscape. En la época actual nos encontramos con que una vez más se está gestando una guerra de navegadores, sólo que hoy los competidores son cada vez más.

Hoy en día es cada vez más común el tener a nuestra disposición una amplia gama de opciones en cuanto a navegadores de Internet se refiere, pero esto no siempre fue así. Aun cuando hoy no parece tan sorprendente, hace apenas poco más de diez años era impensable la idea de hacer uso de Internet por medio de una interfase gráfica, por lo que el mundo cambió con la introducción de un navegador con orientación comercial llamado Mosaic.
Mosaic tuvo sus orígenes en 1992, siendo realizado por los estudiantes Marc Andressen y Eric Bina, pertenecientes a la University of Illinois at Urbana Champaign (UIUC). Este navegador fue el primero en incorporar una capacidad gráfica avanzada, que combinaba una simple interfaz gráfica que funcionaba por medio del apunta y da clic, haciendo que Internet estuviera al alcance de todos y dejara de ser dominio exclusivo de usuarios expertos. Posteriormente, fundaron una compañía llamada Mosaic Communications, que, debido a razones legales, tuvieron que renombrar quedando como Netscape Communications. El primer navegador comercial, Netscape Navigator (NN), fue puesto a la venta en la red en octubre de 1994.
La primera guerra de los navegadores
En 1995, NN era el navegador más usado, contando con más del 70% de penetración en las casitas de todos. Pero pronto entró en escena otro competidor comercial, que es Internet Explorer (IE). Microsoft, viendo la gran aceptación que había por parte de los usuarios hacia los navegadores de Internet, compra una licencia de Mosaic para usarlo como base de creación para IE 1.0. Rápidamente las dos compañías se embarcaron en una carrera dando modificaciones continuas, pero innecesarias. En vez de resolver los problemas que ocasionaban sus navegadores y errores en el código, cada nueva versión contenía nuevas funciones. Estas nuevas funciones no tomaban en cuenta las recomendaciones de estandarización formuladas e incorporaban funciones exclusivas a sus navegadores, como son las etiquetas de <font> y <link>, resultando en el diseño de páginas específicas para los navegadores.

Aun cuando en un principio Netscape le llevaba gran ventaja a Microsoft, pronto esta se desvaneció, debido a diversos factores. En primer lugar, la infraestructura de Netscape estaba centrada en NN y sus derivados, quienes representaban la mayoría de sus ingresos, por lo que eran vulnerables económicamente. Microsoft, por otro lado, contaba con una penetración en el mercado del 90% con su sistema operativo Windows y su economía no dependía (ni dependerá) de un navegador de Internet. Otro de los movimientos clave fue que Microsoft incluía su navegador con el sistema operativo, por lo que con cada actualización y al disminuir la diferencia entre los navegadores, la gente decidiera que no valía la pena el esfuerzo de descargar otro navegador, prefiriendo mantener IE. Esto ocasiono una demanda contra Microsoft por prácticas monopólicas, la cual finalmente ganó Microsoft (aun cuando a nadie engañaron tratando de disfrazar el monopolio), siendo ultimadamente absorbida Netscape por AOL. Para el 2002, el 96% de los usuarios hacían uso de IE, logrando una mayor penetración de lo que Netscape nunca logró.
Al haber ganado la anterior guerra, Microsoft decidió dejar de hacer actualizaciones para IE desde su versión 6 en el 2003, diciendo que no presentarían otra versión hasta la salida de su sistema operativo Windows Vista, hecho que como todos sabemos, no pudo ser cumplido.
El advenimiento de la 2da guerra de navegadores
Aprovechando esta ventana de oportunidad, la Mozilla Foundation y Opera Software unieron fuerzas para dearrollar nuevas tecnologías abiertas, que aumentaban las capacidades de los navegadores y mostraban retrocompatibilidad con las tecnologías existentes.
El principal producto que salió de esta unión fue realizado por la Mozilla Foundation y es el navegador de Internet Firefox, lanzado el 9 de Noviembre del 2004. Desde su creación, Firefox ha tenido una base creciente de usuarios, llegando a ser el segundo navegador más usado, solamente estando detrás de IE. El código fuente de Firefox es distribuido gratuitamente, bajo las licencias Mozilla Public License (MPL), GNU General Public License (GPL), y la GNU Lesser General Public License (LGPL). Estas licencias permiten que cualquiera modifique, vea y redistribuya el código, pudiendo comercializar el trabajo derivado de él; algunos navegadores, como es el caso de Netscape, Flock y Songbird actualmente hacen uso de él. Debido a la gran cantidad de adeptos que estaba ganando Firefox, Microsoft decidió anunciar IE 7 en febrero del 2007 como parte del Service Pack 2 de Windows XP, integrando varias de las características de Firefox, como la integración de pestañas al navegar, y un considerable rediseño de interfaz.

Ya ahora, nos encontramos con una gran variedad de navegadores, estando entre los más destacados IE 8, Firefox 3.5, Safari 4, Chrome de Google, Opera, SeaMonkey, etcétera. Nos topamos con grandes cambios en la concepción de los navegadores al encontrarnos con navegadores adecuados para dispositivos móviles como son los celulares, las PDA´s, las Pocket PC´s, dispositivos móviles en general y lo más notable, navegadores para juegos de video. El caso más notable de navegador para un sistema de juegos de video es la adopción de Opera por parte de Nintendo para sus consolas Nintendo DS y Nintendo Wii, así como también Sony con el Playstation 3 o la integración que tiene Microsoft con su servicio de Live, que ahora integra al Xbox 360 entre los componentes que interactúan en este servicio (recordemos que Live también comprende al Messenger, las páginas personales que nos da Microsoft y a Hotmail).
La variedad implica una gran responsabilidad
Como pudimos observar, cada vez hay más y más variedad de navegadores, por lo que un buen diseño de páginas web ya no puede ser medido por lo bien que se ve la página web en la más nueva versión de IE, ni es admisible el poner advertencias del tipo “esta página se ve mejor con Firefox” ni nada por el estilo. Uno de los puntos positivos de esta nueva guerra de navegadores es que el énfasis se pone en cómo servir mejor al usuario, por lo que la mayoría de los navegadores hacen caso de los estándares de uso en la web, como son el uso de el lenguaje de marcación XHTML para el contenido, y el uso de hojas de estilo (CSS) para dar el formato gráfico.
Por esto, es importante saber hacer la marcación de las páginas usando XHTML y darles formato por medio de las hojas de estilo, ya que esto garantizará que nuestros diseños se puedan visualizar correctamente en cualquier navegador. Esto es relevante porque el hacer bien las cosas habla bien de nosotros como diseñadores y como personas, además de que nos da una ventaja laboral el conocer a los navegadores y su funcionamiento. De este modo, podemos ofrecer servicios de alta calidad, y por qué no, ayudar a que poco a poco se difundan mejores prácticas de diseño en México.
