El lado cinematográfico de Toy Story 3
Escrito por Revista NeoPixel Jueves, 24 de Junio de 2010 19:38
El director Lee Unkrich y el equipo de Pixar amplían los límites del medio con la fotografía, edición e iluminación.

Con la llegada de TOY STORY, 15 años atrás, Pixar Animation Studios abrió un nuevo camino para films de animación no solo por el uso de computadoras, sino también aportando las técnicas tradicionales del cine al medio. Con John Lasseter a la cabeza y el recién llegado a la animación Lee Unkrich al equipo de edición, el largometraje de 1995 fue aclamado por su brillante narrativa y su sofisticación. A lo largo de los siguientes nueve largometrajes, Pixar continuó ampliando los límites de las formas del arte. Con TOY STORY 3 Unkrich toma las llaves del coche y conduce la película hacia nuevas y excitantes dimensiones en su rol de director.
“Con TOY STORY fuimos pioneros en la idea de usar el lenguaje cinematográfico tradicional para hacer una película animada”, dice Unkrich. “Todos lo hacen ahora. Fue instrumental diseñar el trabajo de cámara y por supuesto el montaje en las dos primeras películas, y esa línea de continuidad lleva hacia la tercera. Desde la perspectiva cinematográfica tuvimos un desafío interesante en TOY STORY 3 ya que las herramientas y la tecnología han avanzado bastante desde TOY STORY 2 y los artistas del estudio progresaron mucho. Cuando nos fijamos en la primera TOY STORY ahora nos parece bastante simple. Fue la primera película en animación computarizada y desde entonces hicimos una gran cantidad de avances en cuanto al uso de la profundidad de campo y una iluminación más sofisticada para ayudar a contar nuestras historias. No queríamos que TOY STORY 3 pareciera pertenecer a un universo de diseño completamente diferente. Queríamos que diera la sensación de ser una película de Toy Story, pero a la vez aprovechar la tecnología y la maestría que tenemos ahora. Creo que hemos creado un film que pertenece al mundo de los films anteriores, pero que se ve exponencialmente mejor en muchos aspectos”.
“La iluminación es magnífica y el sombreado y las texturas son mucho más sofisticados”, continúa el director. “Creo que la edición consiste en cómo contar mejor la historia. Estilísticamente hemos querido mantener esta película en el mismo sendero de TOY STORY y TOY STORY 2. Al final, lo importante era hacer que ese mundo fuera creíble, sobre todo porque estamos contando una historia que está ambientada en el mundo humano, pero desde la perspectiva de los juguetes”.
Como director de fotografía, Jeremy Lasky trabajó en estrecha colaboración con Unkrich en la marcación y la puesta en escena. “Tratamos de que las cámaras mostraran lo que la gente está acostumbrada a ver en el cine”, dice Lasky. “Esto no es un juego de vídeo. Es una historia y las cosas tienen que ser creíbles. Tiene que dar la sensación de estar en ese mundo para que todo tenga sentido. Hay que centrarse en la historia y no en lo que la cámara está haciendo. Hay que perderse en los personajes y en sus sentimientos”.
“Nuestras cámaras tienen más gracia y más realismo para moverse, y esto es un truco que hemos añadido a nuestra bolsa de recursos para algunas escenas”, continúa Lasky. “Hemos mejorado en la realización de tomas con cámara en mano y la profundidad de campo se ha vuelto mucho más rica. El uso que hacemos de ella es más amplio que en las últimas dos películas, pero la usamos con cierta restricción para mantenernos en el mismo reino que sus predecesoras”.
